Un jesuita en la periferia. Actualidad y vigencia de José María de Llanos, SJ

Pedro Miguel Lamet, SJ

El padre Llanos, poliédrico siempre, complejo hasta el extremo, contradictorio en ocasiones, entregado sin medida, cristiano hasta el final y jesuita sin condiciones, no pretendió ni buscó nunca su propio beneficio. Él abandonó la vida regalada y acomodaticia en la que fue criado para salir al encuentro de los que vivían casi al margen de la Iglesia y de la ley en una España convulsa y desigual. Se hizo pobre con los pobres —más bien intelectual entre obreros—, compartió su destino abrazándolo amorosamente, y se hizo uno de ellos para proclamar a los cuatro vientos que Jesús de Nazaret está en cada persona sin distinción política, racial o sexual. Como reza una de las inscripciones del monolito erigido en su honor con motivo de su 85 cumpleaños: José María de Llanos vino al Pozo camino de Dios, tropezó con el hombre y de su mano llegará a él.

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